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¿Quién fue D.Teófilo Hernando?

This is an example for an imageD. Teófilo Hernando Ortega nació el 14 de Abril de 1881 en Torreadrada, Provincia de Segovia (España). Murió cercano a cumplir los 95 años el 7 de Marzo de 1975 en Madrid. Casado y con dos hijos, fue Médico, profesor de Farmacología experimental y creador de la Farmacología Clínica. Jugó un papel relevante en el progreso intelectual de España en la primera mitad del siglo XX.

Su formación farmacológica se hizo al lado de Osswald Schmiedeberg, creador de la moderna Farmacología, en Estrasburgo y fue un adelantado del desarrollo de esta disciplina en España. Tuvo el mérito de ser el primero en comprender la necesidad de crear una disciplina que tratara del manejo clínico de los medicamentos y sus riesgos, y de introducirla en el curriculum docente de la Facultad de Medicina en sus últimos años, cuando los alumnos tenían suficiente formación clínica como para poder sacar partido de estas enseñanzas. Por ello se le puede considerar como el introductor en España de la luego llamada Farmacología Clínica. Creó también una Escuela de Patología Digestiva en Madrid.

La yatrogenia fue una gran preocupación en su vida y desde su cátedra enseñó el difícil arte de recetar con exactitud y con prudencia.

D. Teófilo Hernando Ortega hizo sus estudios universitarios en Madrid, donde los maestros que más influyeron en su formación fueron Don Santiago Ramón y Cajal, Don Pedro Oloriz y Don Alejandro San Martín. Fue Interno de los Hospitales Clínico y General de Madrid y Médico de la Beneficencia Municipal madrileña.

Fue Profesor auxiliar de la Facultad de Medicina de Madrid y Catedrático de Terapéutica y Arte de recetar de la Facultad de Medicina de la Universidad Central en 1912, obteniendo todos estos cargos por oposición.

Para terminar, un apunte sobre la personalidad de un hombre que nunca quiso ostentar un cargo político, por más que le ofrecieron los más altos (varios Ministerios, incluso la Presidencia de la República) y que alcanzó en los técnicos los máximos: solo dejó a sus herederos naturales una disposición testamentaria: que en su esquela figurara tan sólo una palabra: Médico.

Luis Hernando Avendaño